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La religión como opio para el pueblo

 Karl Marx se equivocó en muchas cosas...pero no en todas. En su obra Contribución a la crítica a la Filosofía del Derecho de Hegel de 1844 dice lo siguiente:                  " "La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón, así como es el espíritu de una situación sin espíritu. Es el opio del pueblo ." Para Marx, la religión cumplía así un doble papel, al igual que  lo hacía el opio, de venta libre, en el pasado. De un lado, les servía a los individuos (a las " criaturas oprimidas ") de medicina, de analgésico, de consuelo en "un mundo sin corazón". Pero también actuaba como droga, de adormidera, de paralizante, de barbitúrico que anulaba la capacidad de esos mismos individuos para rebelarse y hacer frente a su penosa situación. En tiempos de Marx, el opio  mezclado con ginebra, el láudano, era una droga de uso generalizado en la clase obrera inglesa cuyos consumidores, ho...

La izquierda parroquial y su reticente público

Hace unos días, en un viaje en coche, le pedimos al Gran Algoritmo,  esa condescendiente y barata deidad actual que todo lo sabe de nuestros gustos, o sea, de nosotros, que nos pusiese algo,  lo que él quisiese, de Joan Manuel Serrat. Pensat i fet , el Algoritmo cumplió y en la siguiente hora y media disfrutamos de viejos temas de este cantautor. No pasó mucho tiempo antes de que uno de nosotros comentase -y el otro estuviese de acuerdo- que algunos temas (" Lucía ", " Decir amigo ", " La Carmela ", " Tío Alberto ", ...)  hoy Serrat no se atrevería a cantarlos en su integridad, tal y como los escribió. De hacerlo se arriesgaría a que  le tildaran, desde "la izquierda", de machista (y quizás también  de racista a tenor de algunas referencias a estereotipos sobre las personas de "etnia gitana"). Pero ¿cómo -nos preguntamos- ha sido  posible  en el breve lapso de 40-45 años que quien era y lo que era  oído, sentido...

La interpretación de la inflación como ruido

                                         FERNANDO ESTEVE MORA Anteayer, a la hora y media de clase, pasó lo de siempre. Lo natural. Lo previsible. Y es que es, más que difícil, imposible, que todo un grupo de estudiantes pueda aguantar (sí, aguantar) las explicaciones que desde la tarima les suelta un profesor durante tanto tiempo ordenadamente, o sea, sin removerse de los asientos, sin hablar o comentar algo, casi sin pestañear. Así que es completamente comprensible, pues es humano, que a la hora y poco de clase, poco a poco, los murmullos paulatinamente crezcan. No tiene por qué deberse de modo obligado a que el profesor sea malo, aunque sin duda ello sería una causa más que razonable. Ni tampoco a que el grupo lo sea, lo que es perfectamente posible y desgraciadamente frecuente...

La Paradoja del Poder y la Ley del Más Fuerte de Tucídides

                            FERNANDO ESTEVE MORA No creo que nadie ponga en duda que la  Historia de la Guerra del Peloponeso  de Tucídides forma parte del “canon” de la cultura occidental. Yo tampoco, aunque no me la haya leído salvo trozos y párrafos sueltos que otros autores citan en sus obras. Pero sé que sigue siendo una obra de lectura obligatoria en academias militares y en instituciones dedicadas a estudios estratégicos pues la profundidad de los análisis de Tucídides sobre aquella lejana guerra los hace todavía útiles a la hora de entender los conflictos del mundo actual, 2400 años después. No obstante sí que he leído y recomiendo la lectura de  un pasaje del Libro V de la  Histor i a  conocido como “ Diálogo de los Melios ” en que Tucídides narra el nada ejemplificante imperialista comportamiento, que hoy tildaríamos directamente de genocida, que la  ilustrada  Atenas, la p...

La profetizada quiebra del sistema público de pensiones

No falla. Cada poco tiempo, aparece en el “espacio público” un profeta, un  jeremías  que como sus colegas bíblicos nos amenaza con el inevitable y cercano hundimiento del sistema público de pensiones. Esta vez, esta semana, le ha tocado ese papel, o mejor  papelón , a un diputado de VOX a las Cortes Generales, a José María Figaredo, retoño de una rancia familia ovetense de amplio abolengo político-judicial-penal, que se ha descolgado con el tradicional discurso acerca de la inminente quiebra del sistema de pensiones público como “justificación” de que su grupo político se opusiera la decreto de actualización de las pensiones. Hay que decir que, al menos desde un punto de vista de  casting  teatral, Figaredo "da más que bien" como Jeremías. Otra cosa es el contenido de la "profecía" del profeta Figaredo, que. como no podía ser de otra manera, es un completo sinsentido. Por supuesto que el asunto no pasaría de ser meramente anecdótico si fuese una cosa más a las ...